Impacto del coronavirus en las villas y homenaje al Padre Carlos Mugica

El 5 de mayo el Equipo de sacerdotes para la Pastoral en las Villas dió a conocer un comunicado sobre la emergencia sanitaria que se vive en las villas, sin público ni prensa en cumplimiento de la cuarentena, desde la parroquia Cristo Obrero de la villa 31. Luego del comunicado, a los pies del sepulcro del Padre Carlos Mugica, realizaron un breve momento de oración en homenaje por el 46º aniversario de su asesinato. Texto completo:

IMG_20200505_113544_368
Aniversario del Padre Carlos Mugica y el impacto del coronavirus en las villas y barrios populares.
El COVID 19 está pegando fuerte en nuestros barrios. En este 46° aniversario del asesinato y martirio de nuestro querido Padre Carlos Mugica, los curas que vivimos en las Villas de la Ciudad y el Gran Buenos Aires, renovamos y actualizamos nuestro compromiso con los vecinos y vecinas.
Seguimos aprendiendo de nuestra gente sencilla, tan acostumbrada a tener que adaptarse siempre a nuevas y difíciles situaciones. Ellos y ellas aceptan la buena decisión del Gobierno Nacional de hacer cuarentena y valoran las decisiones en favor de los que más sufren las consecuencias que van apareciendo.

IMG_20200505_113414_832

Pepe di Paola y Adrián Bennardis rezando frente al sepulcro de Carlos Mugica.

Según las últimas palabras del Padre Carlos Mugica, sabemos que debemos estar “ahora más que nunca junto al pueblo”. Esta cercanía nos lleva a comprender que, en líneas generales, la comunicación y las políticas del Gobierno en todos sus niveles están enfocadas a la población en general. Entendemos que también es necesario hacer un foco en los barrios populares. Si bien esta pandemia afectó en nuestro país primero a gente de otros sectores sociales, sabemos que con el tiempo va creciendo mucho el contagio en los barrios vulnerables. Esperamos que no resurjan actitudes discriminatorias.

Soldati

Exploradores Misioneros de Virgen Inmaculada, preparando viandas para repartir entre los vecinos y vecinas adultas en plena pandemia.

En este contexto, la pandemia hace que se visibilicen problemas estructurales de nuestros barrios. La realidad se nos vino encima. Hay temas en los que no podemos seguir esperando su solución. Hay lugares con serios problemas de falta de agua, como la villa 31. Nos preocupa la situación del hacinamiento y abandono en las cárceles,  las limitaciones del sistema de salud, la asistencia alimentaria sostenida y
muchas necesidades concretas que surgen por la pérdida de las changas y
trabajos informales de muchos de nuestros vecinos. Es preocupante la realidad de despidos arbitrarios. Se vienen momentos muy duros en lo social. Va a ser largo. Es urgente que se favorezca el acceso a los subsidios habitacionales. Cada vez más gente se queda sin dinero para pagar el alquiler. En la línea del I.F.E es necesario
que se aumenten determinados beneficios sociales en cuanto al acceso a la
compra de alimentos y medicamentos.

En la última Pascua, el Papa Francisco decía a los movimientos y organizaciones populares que “tal vez sea (ahora) tiempo de pensar en un salario universal… para que ningún trabajador se quede sin derechos”.
Estos son tiempos de hablar con hechos. Ausentarnos de los barrios populares sería colaborar para que crezca la injusticia existente. En nuestros barrios no cerramos las Capillas. Todas las actividades habituales se reconfiguran en función de lo que vamos viendo que necesita la comunidad.

Soldati4

Exploradores Misioneros de Virgen Inmaculada llevando alimentos y medicamentos a los adultos de la villa, llueva o truene.

Se pone de manifiesto la solidaridad natural de los vecinos. Nos hace bien
ver cacerolas que con amor alimentan y dan esperanza y no cacerolazos que
dividen e infunden miedo al otro. Las cacerolas de los pobres, como todo lo
que surge de ellos, son para cuidar y sostener la vida.

Los pobres nos enseñan que los tiempos difíciles son para unir y no para
que nos sigamos dividiendo. De la mano de las autoridades civiles locales, nuestras Parroquias y Capillas, junto a las organizaciones sociales, acompañamos el relevamiento de los adultos mayores, las campañas de vacunación y la asistencia con alimentos.
Muchas de nuestras Capillas se ofrecen como casas de resguardo para
que hagan la cuarentena muchos vecinos.

Necesitamos que el Estado actualice su presencia en los barrios vulnerables de acuerdo a las diferentes cuestiones y las dificultades que se presentan, la seguridad, la salud, la educación y las limitaciones de conectividad en estos lugares. Muchos chicos no pueden hacer la tarea de la escuela, a pesar del esfuerzo de los docentes.

Soldati3

Verdad, valentía y servicio es el lema de los Exploradores. Aquí en acción.

Es preocupante la realidad de nuestros adultos mayores y de los que tienen determinados problemas de salud. Nos preocupa la insuficiente capacidad de espacios de aislamiento. Valoramos la dedicación del personal de salud de nuestros barrios. Es preciso que se destine lo necesario para que no colapse el sistema de salud. Hace falta tener en cuenta espacios para los hermanos y hermanas que
están en consumo de drogas. Hace tiempo venimos denunciando la cantidad
de pibes y pibas muertos por el paco. Hoy seguimos denunciando la realidad
de estos pibes y pibas en esta situación de pandemia.

Hace más de 50 años, Carlos Mugica y sus compañeros fundaron el Equipo de Sacerdotes para las villas. Hoy los curas y las comunidades de nuestros barrios coordinamos esfuerzos para el bien de los vecinos, especialmente aquellos que más necesitan. Hoy hay más presencia del Estado que en esa época. Pero es insuficiente
todavía. Seguimos necesitando una presencia inteligente del Estado. Que en este mayo patriótico, la Virgen de Luján nos estimule a seguir acompañando a nuestro pueblo.
Que la Virgen de Luján, nos enseñe a cuidar a los más frágiles de nuestro pueblo.
5 de mayo de 2020.
Equipo de Curas de Villas y Barrios Populares de Capital y Provincia.
-P. José María Di Paola, P. Eduardo Drabble, P. Andrés Benítez. Villa La Carcova, 13 de
Julio y Villa Curita. Diócesis de San Martín.
-P. Guillermo Torre, P. Agustín López Solari. Villa 31. Arquidiócesis de Buenos Aires.
-P. Juan Isasmendi, P. Patricio Etchepareborda, P. Lucas Walton. Villa 1-11-14.
Arquidiócesis de Buenos Aires.
-P. Lorenzo de Vedia, P. Facundo Ribeiro. P. Ramiro Terrones, P. Carlos Olivero. Villa
21-24 y Zavaleta. Arquidiócesis de Buenos Aires.
-P. Nibaldo Leal. Villa Hidalgo. Diócesis de San Martín.
-P. Hernán Cruz Martín, P. Gustavo Rofi. Barrio Don Orione – Claypole. Obra Don
Orione. Diócesis Lomas de Zamora.
-P. Basilicio Britez. Villa Palito. Diócesis de San Justo.
-P. Nicolás Angellotti. Puerta de Hierro, San Petesburgo y 17 de Marzo. Diócesis
de San Justo.
-P. Domingo Rehin. Villa Lanzone. Diócesis de San Martín.
-P. Gastón Colombres, P. Marco Espínola. Villa 15. Arquidiócesis de Buenos Aires.
-P. Damian Reynoso. Monoblocks Villa Soldati. Arquidiócesis de Buenos Aires.
-P. Martín Carroza, P. Oscar Gallegos Álvarez, P. Ramiro Pannunzio. Villa Cildañez.
Arquidiócesis de Buenos Aires.
-P. Adrián Bennardis, P. Ariel Corrado. Villa 3 y del Barrio Ramón Carrillo.
Arquidiócesis de Buenos Aires.
-P. Joaquín Giangreco. Villa Trujuy. Diócesis Merlo-Moreno.
-P. Juan Manuel Ortiz de Rozas. San Fernando. Diócesis de San Isidro.
-Carlos Morena, Mario Romanín, Fernando Montes, Juan Carlos Romanín, Salesianos, Don Bosco. Villa Itatí. Diócesis de Quilmes
-P. Juan Ignacio Pandolfini. Villa la Cava. Diócesis de San Isidro.
-P. Leonardo Silio. Barrios Manantiales, Atalaya, Rififi, Cascallares, Cassasco.
Diócesis Merlo-Moreno.
-P. Pedro Bayá Casal. Villa Rodrigo Bueno. Arquidiócesis de Buenos Aires.
-P. Andrés Tocalini. Villa los Piletones. Arquidiócesis de Buenos Aires.
-P. Franco Punturo. Villa 20. Arquidiócesis de Buenos Aires.
-P. Omar Mazza. Villa Inta. Arquidiócesis de Buenos Aires.
-P. Gustavo Carrara, obispo auxiliar de Buenos Aires, Vicario para la Pastoral
en Villas de CABA.

Abrazar la esperanza

Hoy, millones de cristianos en todo el mundo nos unimos en oración a través de las Redes Sociales, la radio y la televisión, recibiendo la bendición “Urbi et orbi” y rezando juntos por todas las personas que asisten a abuelos y enfermos de coronavirus, e implorandole a Dios que detenga la pandemia. Hubo adoración al Santísimo Sacramento y recibimos la Indulgencia Plenaria.
IMG_5979

En una Roma desierta y azotada por el coronavirus, el Papa Francisco camina bajo la lluvia en el Vaticano.

La tarde plomiza aparece como si fueran las 3 de la tarde en el Getsemaní. Son miles los “Jesús” que agonizan en soledad. El Papa Francisco camina solo por la Plaza San Pedro bajo la lluvia, hacia el atrio de la Basílica de San Pedro, y los millones de cristianos que seguimos la transmisión en vivo quedamos sin aliento. Pone la piel de gallina sentir -en la soledad del Papa Francisco- la soledad de los que mueren en soledad. La soledad de los ancianos, de los enfermos, y los sanos que cumplen el aislamiento obligatorio y que extrañan a sus seres queridos. La soledad de los médicos y personas que trabajan día y noche asistiendo médica y espiritualmente a los enfermos o exhaustos de soledad. Pone la piel de gallina sentirnos sostenidos por algo que nos excede, y unidos en la oración.
IMG_5990
“No hemos escuchado el grito de los pobres y de nuestro planeta gravemente enfermo” dijo el Papa Francisco, entre otras grandes definiciones para interpretar las causas por las cuales el mundo se encuentra en esta situación. En línea con su encíclica Laudato Si criticó una vez más a la sociedad de consumo, reafirmando así su propuesta de un nuevo orden económico y social mundial ante la crisis socioambiental que supone la pandemia.
Todas las crisis desnudan lo superfluo y nos llevan hacia lo esencial de la vida. En su mensaje el Papa nos insta a “elegir entre lo que cuenta verdaderamente y lo que pasa, para separar lo que es necesario de lo que no lo es”, haciendo una oda a la esperanza.
HOMILÍA COMPLETA
«Al atardecer» (Mc 4,35). Así comienza el Evangelio que hemos escuchado. Desde hace algunas semanas parece que todo se ha oscurecido. Densas tinieblas han cubierto nuestras plazas, calles y ciudades; se fueron adueñando de nuestras vidas llenando todo de un silencio que ensordece y un vacío desolador que paraliza todo a su paso: se palpita en el aire, se siente en los gestos, lo dicen las miradas.
Nos encontramos asustados y perdidos. Al igual que a los discípulos del Evangelio, nos sorprendió una tormenta inesperada y furiosa. Nos dimos cuenta de que estábamos en la misma barca, todos frágiles y desorientados; pero, al mismo tiempo, importantes y necesarios, todos llamados a remar juntos, todos necesitados de confortarnos mutuamente.
En esta barca, estamos todos. Como esos discípulos, que hablan con una única voz y con angustia dicen: “perecemos” (cf. v. 38), también nosotros descubrimos que no podemos seguir cada uno por nuestra cuenta, sino solo juntos. Es fácil identificarnos con esta historia, lo difícil es entender la actitud de Jesús.
Image-1 (1)
Mientras los discípulos, lógicamente, estaban alarmados y desesperados, Él permanecía en popa, en la parte de la barca que primero se hunde. Y, ¿qué hace? A pesar del ajetreo y el bullicio, dormía tranquilo, confiado en el Padre —es la única vez en el Evangelio que Jesús aparece durmiendo—.
Después de que lo despertaran y que calmara el viento y las aguas, se dirigió a los discípulos con un tono de reproche: «¿Por qué tenéis miedo? ¿Aún no tenéis fe?» (v. 40). Tratemos de entenderlo. ¿En qué consiste la falta de fe de los discípulos que se contrapone a la confianza de Jesús? Ellos no habían dejado de creer en Él; de hecho, lo invocaron. Pero veamos cómo lo invocan: «Maestro, ¿no te importa que perezcamos?» (v. 38).
No te importa: pensaron que Jesús se desinteresaba de ellos, que no les prestaba atención. Entre nosotros, en nuestras familias, lo que más duele es cuando escuchamos decir: “¿Es que no te importo?”. Es una frase que lastima y desata tormentas en el corazón. También habrá sacudido a Jesús, porque a Él le importamos más que a nadie. De hecho, una vez invocado, salva a sus discípulos desconfiados.
Image-1
La tempestad desenmascara nuestra vulnerabilidad y deja al descubierto esas falsas y superfluas seguridades con las que habíamos construido nuestras agendas, nuestros proyectos, rutinas y prioridades. Nos muestra cómo habíamos dejado dormido y abandonado lo que alimenta, sostiene y da fuerza a nuestra vida y a nuestra comunidad.
La tempestad pone al descubierto todos los intentos de encajonar y olvidar lo que nutrió el alma de nuestros pueblos; todas esas tentativas de anestesiar con aparentes rutinas “salvadoras”, incapaces de apelar a nuestras raíces y evocar la memoria de nuestros ancianos, privándonos así de la inmunidad necesaria para hacerle frente a la adversidad.
Con la tempestad, se cayó el maquillaje de esos estereotipos con los que disfrazábamos nuestros egos siempre pretenciosos de querer aparentar; y dejó al descubierto, una vez más, esa (bendita) pertenencia común de la que no podemos ni queremos evadirnos; esa pertenencia de hermanos.
«¿Por qué tenéis miedo? ¿Aún no tenéis fe?». Señor, esta tarde tu Palabra nos interpela y se dirige a todos. En nuestro mundo, que Tú amas más que nosotros, hemos avanzado rápidamente, sintiéndonos fuertes y capaces de todo. Codiciosos de ganancias, nos hemos dejado absorber por lo material y trastornar por la prisa.
No nos hemos detenido ante tus llamadas, no nos hemos despertado ante guerras e injusticias del mundo, no hemos escuchado el grito de los pobres y de nuestro planeta gravemente enfermo. Hemos continuado imperturbables, pensando en mantenernos siempre sanos en un mundo enfermo.
Ahora, mientras estamos en mares agitados, te suplicamos: “Despierta, Señor”. «¿Por qué tenéis miedo? ¿Aún no tenéis fe?». Señor, nos diriges una llamada, una llamada a la fe. Que no es tanto creer que Tú existes, sino ir hacia ti y confiar en ti. En esta Cuaresma resuena tu llamada urgente: “Convertíos”, «volved a mí de todo corazón» (Jl 2,12).
Nos llamas a tomar este tiempo de prueba como un momento de elección. No es el momento de tu juicio, sino de nuestro juicio: el tiempo para elegir entre lo que cuenta verdaderamente y lo que pasa, para separar lo que es necesario de lo que no lo es.
papa
Es el tiempo de restablecer el rumbo de la vida hacia ti, Señor, y hacia los demás.
Y podemos mirar a tantos compañeros de viaje que son ejemplares, pues, ante el miedo, han reaccionado dando la propia vida. Es la fuerza operante del Espíritu derramada y plasmada en valientes y generosas entregas. Es la vida del Espíritu capaz de rescatar, valorar y mostrar cómo nuestras vidas están tejidas y sostenidas por personas comunes —corrientemente olvidadas— que no aparecen en portadas de diarios y de revistas, ni en las grandes pasarelas del último show pero, sin lugar a dudas, están escribiendo hoy los acontecimientos decisivos de nuestra historia: médicos, enfermeros y enfermeras, encargados de reponer los productos en los supermercados, limpiadoras, cuidadoras, transportistas, fuerzas de seguridad, voluntarios, sacerdotes, religiosas y tantos pero tantos otros que comprendieron que nadie se salva solo.
papa2
Frente al sufrimiento, donde se mide el verdadero desarrollo de nuestros pueblos, descubrimos y experimentamos la oración sacerdotal de Jesús: «Que todos sean uno» (Jn 17,21). Cuánta gente cada día demuestra paciencia e infunde esperanza, cuidándose de no sembrar pánico sino corresponsabilidad. Cuántos padres, madres, abuelos y abuelas, docentes muestran a nuestros niños, con gestos pequeños y cotidianos, cómo enfrentar y transitar una crisis readaptando rutinas, levantando miradas e impulsando la oración. Cuántas personas rezan, ofrecen e interceden por el bien de todos. La oración y el servicio silencioso son nuestras armas vencedoras.
«¿Por qué tenéis miedo? ¿Aún no tenéis fe?». El comienzo de la fe es saber que necesitamos la salvación. No somos autosuficientes; solos nos hundimos. Necesitamos al Señor como los antiguos marineros las estrellas. Invitemos a Jesús a la barca de nuestra vida. Entreguémosle nuestros temores, para que los venza.
urbi et orbi1
Al igual que los discípulos, experimentaremos que, con Él a bordo, no se naufraga. Porque esta es la fuerza de Dios: convertir en algo bueno todo lo que nos sucede, incluso lo malo. Él trae serenidad en nuestras tormentas, porque con Dios la vida nunca muere. El Señor nos interpela y, en medio de nuestra tormenta, nos invita a despertar y a activar esa solidaridad y esperanza capaz de dar solidez, contención y sentido a estas horas donde todo parece naufragar.
El Señor se despierta para despertar y avivar nuestra fe pascual. Tenemos un ancla: en su Cruz hemos sido salvados. Tenemos un timón: en su Cruz hemos sido rescatados. Tenemos una esperanza: en su Cruz hemos sido sanados y abrazados para que nadie ni nada nos separe de su amor redentor. En medio del aislamiento donde estamos sufriendo la falta de los afectos y de los encuentros, experimentando la carencia de tantas cosas, escuchemos una vez más el anuncio que nos salva: ha resucitado y vive a nuestro lado.
El Señor nos interpela desde su Cruz a reencontrar la vida que nos espera, a mirar a aquellos que nos reclaman, a potenciar, reconocer e incentivar la gracia que nos habita. No apaguemos la llama humeante (cf. Is 42,3), que nunca enferma, y dejemos que reavive la esperanza.
Abrazar su Cruz es animarse a abrazar todas las contrariedades del tiempo presente, abandonando por un instante nuestro afán de omnipotencia y posesión para darle espacio a la creatividad que sólo el Espíritu es capaz de suscitar. Es animarse a motivar espacios donde todos puedan sentirse convocados y permitir nuevas formas de hospitalidad, de fraternidad y de solidaridad.
urbi et orbi2
En su Cruz hemos sido salvados para hospedar la esperanza y dejar que sea ella quien fortalezca y sostenga todas las medidas y caminos posibles que nos ayuden a cuidarnos y a cuidar. Abrazar al Señor para abrazar la esperanza. Esta es la fuerza de la fe, que libera del miedo y da esperanza.
«¿Por qué tenéis miedo? ¿Aún no tenéis fe?». Queridos hermanos y hermanas: Desde este lugar, que narra la fe pétrea de Pedro, esta tarde me gustaría confiarlos a todos al Señor, a través de la intercesión de la Virgen, salud de su pueblo, estrella del mar tempestuoso. Desde esta columnata que abraza a Roma y al mundo, descienda sobre vosotros, como un abrazo consolador, la bendición de Dios.
Señor, bendice al mundo, da salud a los cuerpos y consuela los corazones. Nos pides que no sintamos temor. Pero nuestra fe es débil Señor y tenemos miedo. Mas tú, Señor, no nos abandones a merced de la tormenta. Repites de nuevo: «No tengáis miedo» (Mt 28,5). Y nosotros, junto con Pedro, “descargamos en ti todo nuestro agobio, porque sabemos que Tú nos cuidas” (cf. 1 P 5,7).
Vaticano, viernes 27 de marzo de 2020.
Francisco
urbi et orbi

Aislamiento preventivo

No se celebran Misas presenciales pero los domingos a las 11 hs compartiremos la misa a través de FM Soldati 91.3, y también los días miércoles y viernes a las 19 hs. Más disposiciones y servicio religioso en los ámbitos de la Capilla, Colegio y Club, en cumplimiento del aislamiento preventivo para evitar la propagación del coronavirus.

IMG_5188

No hay Misas en el templo, pero en la parroquia hay guardias para acompañar a todas y todos los vecinos que soliciten los sacramentos.

Queridos vecinos y vecinas de Villa Soldati

Somos una comunidad que supo y sabe atravesar desafíos y sabemos también que Dios nos tiene de su mano

Queremos compartirles como hemos empezado a caminar este tiempo especial para sobrellevar el desafío que se nos presenta con el COVID19 (coronavirus), manteniendo las actividades a través de otras modalidades. Como mantenernos unidos, trabajando y rezando juntos con la esperanza puesta en que Dios nunca abandona y Jesús es nuestro refugio mas seguro.

Nuestro querido Colegio -Instituto Parroquial Virgen Inmaculada- con sus directivos y docentes establecieron por las redes los mecanismos de comunicación con los alumnos y alumnas para acercarles material de estudio. El comedor continúa funcionando los días hábiles para que retiren las viandas.

El “club de mi barrio”, el querido Club Atlético Virgen Inmaculada -CAVI- continúa a través de Facebook y de los grupos de Instagram y WhatsApp de los profesores en contacto con los chicos y chicas con propuestas y desafíos para ellos y toda la comunidad. Queridas familias no duden en comunicarse y saldrán hermosos desafíos.

El Hogar de Cristo San Juan Pablo II -con todos sus dispositivos y como centro barrial dedicado a la salud-, como espacio que “recibe la vida como viene”, y le pone el cuerpo a cada situación, seguirá acompañando a los chicos y chicas que tienen problemas de adicciones. Se ofrecerá el almuerzo y un refuerzo de 11 a 14 hs.

Para mantener la cuarentena, sabiendo que cuidarse es quedarse en casa, no se celebran Misas presenciales pero los domingos a las 11 hs compartiremos la misa a través de FM Soldati 91.3, y también los días miércoles y viernes a las 19 hs

Todos los días a las 20hs. estamos invitados a unirnos en el rezo del Rosario desde nuestras casas. Y nos mantenemos en contacto a través del Facebook Parroquia Virgen Inmaculada y de la cuenta de Instagram de la parroquia.

Por último, seamos responsables y solidarios, mantengamos la cuarentena, es la mejor manera de cuidarnos y cuidar a los demás.

Que Jesús nos bendiga y la Virgen de Luján patrona de nuestra patria nos cuide

Comunidad de Virgen Inmaculada
P. Adrián y P. Ariel

Padre Adrián, Misa del cuarto domingo de Cuaresma, 22.03.2020

https://radiocut.fm/audiocut/transmision-misa-domingo-22-03-2020/

Padre Ariel, oración vespertina:

 

Adrián, párroco

En una Misa presidida por Mons. Gustavo Carrara con Bautismo, Coro y cumpleaños 93 de una vecina del barrio, el Padre Adrián Bennardis tomó posesión como párroco de esta parroquia.

FullSizeRender (6)

Jorge Ganz, Nacho Bagattini, Adrián Bennardis, Gustavo Carrara, Jorge Carbonell, Ariel Corrado, Eduardo Drable y Daniel Pelizzòn concelebraron la Misa de asunción de Adrián.

 

“Desde lo profundo de mi corazón estoy feliz. Le agradezco al Dios de la Vida que  me permite estar acá” dijo el Padre Adrián ante una Iglesia llena, en la Misa en la que tomó posesión como párroco de la Inmaculada de Villa Soldati hoy al mediodía.

La ceremonia estuvo presidida por Mons. Gustavo Carrara bajo la atenta supervisión de Quique Catalano, y concelebrada por sacerdotes del equipo de la pastoral villera.

Adrián viene desempeñándose como vicario de esta parroquia desde mediados de 2017, así que conoce a la comunidad como si fuera su propia familia, que de hecho lo es. Hoy celebramos también la bienvenida al Padre Ariel Corrado, que viene de la parroquia Santo Cristo de Lugano y que inicia junto con Adrián como párroco su tarea de vicario parroquial.

IMG_2652

El Padre Ariel, y la mística de la pastoral de la ternura.

También estuvo presente el Padre Damián Reynoso, flamante párroco de San Francisco de Asís de Villa Soldati, que vino en bicicleta, amigos del Santuario San Pantaleón, del Santuario San Cayetano de Liniers y de la parroquia Madre de la Esperanza de la villa 20 -parroquias en las que Adrián estuvo prestando servicio- y el Padre Pepe Vallarino.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Jorge Ganz fue el encargado de leer el decreto del nombramiento firmado por el Arzobispo de Buenos Aires. Jorge será nombrado Diácono Permanente junto a Mario René “Cacho” García -en servicio en la parroquia Cristo Obrero de la villa 31- el próximo domingo 22 de marzo a las 11 en una ceremonia presidida por el Cardenal Mario A. Poli en la cancha del CAVI. 

Luego de que Adrián leyera su profesión de fé, Mons. Carrara le entregó a la Palabra, las llaves del Sagrario y las de la parroquia, en nombre del Cardenal Mario A. Poli:

Antes de iniciar la homilía Mons. Carrara presentó al nuevo vicario parroquial, el P. Ariel Corrado, y pidió un aplauso para él. “Junto con el P. Adrián y junto a Jorge Ganz van a ser el tridente ofensivo (risas), aunque tienen más de 50 hacen muchos goles”, dijo.

En la homilía, Mons. Carrara -que fue el primer párroco de la Inmaculada- se refirió a la hermosa relación entre los fieles y los párrocos, que es de ida y vuelta: “El Padre Adrián, que ya conoce este barrio, se habrá sorprendido muchas veces, pero ahora como párroco se va a sorprender aún más: porque muchas veces la gente – la vecina y el vecino del barrio- despierta en el sacerdote la sed de Cristo. Se da esa relación hermosa entre el cura y la gente: el sacerdote despierta la sed de Dios en el pueblo, pero también el pueblo despierta en el sacerdote la sed de Dios”. (Homilía completa en este link)

Durante la Misa, Wendy Sofía recibió el Sacramento del Bautismo, y Juana -en su cumple 93- recibió la bendición de la Comunidad y el canto del Feliz Cumpleaños:

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

A tono con el carisma de Adrián -la niñez, adolescencia y los jóvenes- las ofrendas fueron acercadas al altar por los Exploradores Infantiles, Juveniles y Misioneros:

Una presencia muy especial fue la de Bárbara Bennardis, hija del Padre Adrián.

IMG_2789 (2)

El Padre Adrián y su hija Bárbara. Adrián le agradeció a Dios el don de la paternidad, en sus primeras palabras como párroco de la Inmaculada: “Dios me regaló la paternidad. Gracias a mi hija”. 

Luego de la Misa, los Exploradores y los hijos de Jorge y Mabel Ganz proyectaron un video de bienvenida -realizado por Sofi Ganz-: 

El ágape a la canasta fue bendecido por el flamante vicario parroquial Padre Ariel:

La torta la hizo Marlene: rellena de dulce de leche y crema helada con duraznos. “Y eso que estamos en Cuaresma”, comentaban por ahí.

IMG_3004

GALERÍA DE FOTOS EN ESTE LINK

Homilía de Mons. Gustavo Carrara en la asunción del Padre Adrián Bennardis como párroco de la Inmaculada

15 de marzo de 2020.

FullSizeRender (4)

 

Bueno, para que no digan que el Obispo es larguero, controlen: no voy a hablar más de 7 minutos (risas).

Antes de dar una pequeña palabra quería hacer la presentación de nuestro nuevo vicario parroquial, el Padre Ariel Corrado. Le pido que se ponga de pie y le damos un aplauso. (aplausos). Junto con Adrián Bennardis y con Jorge Ganz -flamante diácono permanente- van a ser el tridente ofensivo de este equipo (risas). Aunque tienen más de 50 hacen muchos goles, eh.  Bueno, una pequeña palabra.

Jesús, a la hora del mediodía va al pozo de Jacob, y le dice a la Samaritana: tengo sed. El agua es vida, el agua es salud, sin buena agua no hay vida ni salud. Por eso es muy importante el agua, muchos de los barrios en donde se vive surgieron con una canilla comunitaria, y en torno a esa canilla se iban generando cosas. También nuestros barrios hoy a veces tienen dificultad para tener agua o buena presión. Y así entendemos lo que dice Jesús a esta mujer: “Tengo sed”, y lo que dice Dios a Moisés diciéndole en el desierto: “Tenemos sed”. Y se da este diálogo entre Jesús y la mujer, en el que la mujer termina descubriendo que tiene una sed más profunda, que tiene la sed de las cosas de Dios. Y por eso este encuentro termina transformando a esta mujer en una discípula misionera  del Señor, que empieza a contar que se había encontrado con Jesús, y después termina muy lindo el Evangelio, porque la gente del pueblo dice: nosotros ahora creemos no solo por lo que nos decís, sino porque nosotros también nos encontramos con Jesús”. Aquel que lleva adelante la misión tiene que provocar ese encuentro hermoso entre el pueblo y Jesús. Jesús despierta en esa mujer algo que ella tenía: esa sed tan grande de Dios. Y Jesús le da esa agua que llega hasta la vida eterna. 

Esta es la misión que tenemos los sacerdotes, y que hoy tiene de modo especial el Padre Adrián, nuestro nuevo párroco: Adrián tiene que tratar de despertar la sed de Dios en este barrio. Una sed de Dios que existe, que está, pero que siempre puede crecer. 

joined_video_00c606461c4c43bea05a8beb0e9889de_Moment (2)

El Padre Adrián, que ya conoce este barrio, se habrá sorprendido, pero ahora como párroco se va a sorprender aún más: es que muchas veces la gente, la vecina y el vecino del barrio despierta en el sacerdote la sed de Cristo. Se da esa relación hermosa entre el cura y la gente: el sacerdote despierta la sed de Dios, pero también el pueblo despierta en el sacerdote la sed de Dios. Esta relación tan hermosa nos acompaña en el camino de la fe y nos acerca a Jesús de manera sencilla. 

Recordemos que entre las 7 palabras de Jesús en la Cruz, Cristo dice: “Tengo sed”. Tengo sed de ser amado y de amar. Tengo sed de ser conocido, de que me lleven a los rincones del barrio donde no soy conocido. Que despierten la sed por mí, y lo tienen que hacer de manera sencilla. Ese anuncio sencillo que siempre tenemos que decir y siempre tenemos que escuchar. Podría decir algo así: Cristo murió por vos, derramó su sangre por vos, pero está vivo, camina a tu lado para sanarte, para liberarte, para darte alegría y para darte paz. Ese anuncio sencillo que despierta la sed de Dios todos lo podemos hacer. Y a veces cuando el Pueblo de Dios se cansa un poco, el sacerdote va adelante, pero a veces cuando el sacerdote se cansa, a él lo lleva adelante el Pueblo de Dios. Tenemos que entrar en esa sintonía. Que así sea”.

IMG_5674 (1)

El diácono permanente Jorge Ganz, P. Nacho Bagattini, P. Adrián Bennardis, Mons. Gustavo Carrara, Mons. Jorge Carbonell, P. Ariel Corrado, P. Eduardo Drable y P. Daniel Pelizzon, concelebraron la Misa de toma de posesión del Padre Adrián como nuevo párroco de la Inmaculada.

“La ley del aborto no es una prioridad”

“No se puede alcanzar la salud descartando a otro ser humano”. Documento del Equipo de sacerdotes para la pastoral en las villas renovando el compromiso de los Curas Villeros en favor de la vida y en contra de la Cultura del descarte y el aborto.

IMG_2608

el P. Juan Isasmendi -barrio Rodolfo Ricciardelli- leyendo. Mons. Gustavo Carrara -obispo de las villas-, el P. Pepe Di Paola -villa La Cárcova, San Martín-, P. Tano Angelotti -San José de Puerta de Hierro, La Matanza-, P. Toto de Vedia -Caacupé Barracas-, P. Willy Torres -Cristo Obrero villa 31-, P. Tonga Colombres -Nuestra Sra. del Carmen ciudad Oculta- y P. Andrés Benítez -La Cárcova, San Martín-

 

Cuidando la Vida, construimos nuestros barrios.

Algunas consideraciones acerca del drama del aborto.

En tiempos de crisis es necesario discernir prioridades. Por eso valoramos la iniciativa en la lucha contra el hambre. También rescatamos la mirada de empezar por los últimos, por los de abajo, para llegar a todos. Y el deseo de un país más federal expresado inicialmente en el gesto de considerar otras “capitales alternas” a lo largo y ancho de la patria. Esto presupone una actitud de profunda escucha de los más humildes y de dar voz al interior del país. Compartiendo esta mirada, sin embargo, tenemos la intuición de que la legalización del aborto, no está en la prioridad de los más pobres, ni de la Argentina profunda.

IMG_5638

Mons. Carrara leyendo. Atentos, Pepe di Paola y el Tano Angelotti.

A su vez, tenemos claro que ante la delicada negociación de la deuda externa, que no puede hacerse a costa de generar más deudas sociales, necesitamos estar unidos como pueblo y no elegir temas que enfrenten a los ciudadanos de a pie. Desde que el país volvió a tomar semejante nivel de deuda, condicionó su soberanía y está más expuesto a colonizaciones culturales. Muchas veces los organismos internacionales que prestan dinero “sugieren” políticas de control de crecimiento de la población. Esto apunta directamente a nuestras villas y barrios donde en vez de reducir la pobreza se reduciría la cantidad de pobres.
El Papa Francisco ha denunciado innumerables veces la cultura del descarte de nuestras sociedades: los viejos, los inmigrantes, las personas con discapacidad, los pobres y los niños por nacer molestan, nos piden atención, nos piden cuidado, nos “quitan” comodidades y privilegios; entonces hay una fuerte tendencia a descartarlos, a quitarles el derecho a la existencia. Los proyectos individuales, el nivel de consumo, el bienestar y el confort, por sobre todas las cosas, son los que mandan.
Volvemos a reiterar las consideraciones que de alguna manera hicimos hace relativamente poco tiempo en el documento: “Con los pobres abrazamos la vida” y en el documento/propuesta de las mujeres de nuestros barrios: “Los hogares del abrazo maternal”.

 

IMG_2616

Bennardis, Isasmendi, Carrara, di Paola, Angelotti y de Vedia.

Queremos hacer notar, una vez más, el compromiso y valoración de la vida de las mujeres pobres. Las mujeres de nuestros barrios son profundamente progresistas. No se dejan seducir por el individualismo y asumen en sus decisiones los valores de la comunidad. Muchas veces son madres de sus hijos y de los del pasillo. El testimonio cotidiano de las mujeres de los barrios populares nos permite descubrir un paradigma de pensamiento profundamente ligado a la vida, una vida encarnada en ellas y dada a luz con tremendo amor y ternura, una vida que se amamanta y se lleva en los brazos, una vida frágil que se cuida y se acompaña a crecer. Una vida que se va entremezclando con otros, que se va alimentando de una comunidad, una vida que aprende a darse y desenvolverse. En este sentido el testimonio de nuestras mujeres nos muestran que son portadoras, mensajeras y cuidadoras de la vida de su familia propia y la de otras, cuando no de toda la comunidad.

335d6849-1390-4698-aa76-d12d7a8a118a

Las mujeres de los barrios populares, en el escenario de la Misa por el Día de la Mujer en la Basílica de Luján.

Como Iglesia presente en villas y barrios populares, donde se viven múltiples dificultades, queremos renovar nuestro compromiso con la lucha por la Cultura de la Vida y los derechos humanos. Nuestra opción es por “la vida como viene”, sin grises. Especialmente la vida amenazada en cualquiera de sus formas. Por eso hemos hablado a favor de los inmigrantes, de la lucha por la justicia social, de que nadie a raíz de la desnutrición tenga su futuro hipotecado, que nadie muera por enfermedades que podrían curarse, como por ejemplo la tuberculosis. Por eso estamos en contra del gatillo fácil. Por eso hemos apoyado las manifestaciones de “Ni una menos” contra los femicidios. Y a esta opción la confirmamos con acciones comunitarias concretas.

 

IMG_2620

El P. Adrián Bennardis. Lee el P. Juan Isasmendi. Mons. Gustavo Carrara.

Ahora bien, cuando se niega el derecho más elemental –el derecho a vivir– todos los derechos humanos quedan colgados de un hilo. Porque cualquier opción por la dignidad humana necesita fundamentos sólidos que estén más allá de cualquier circunstancia. De otra manera esa opción se vuelve muy frágil. Porque si aparece alguna excusa para eliminar una vida humana inocente, siempre aparecerán razones para excluir de este mundo a algunos seres humanos que molesten.
Cuando una mujer humilde de nuestros barrios va a hacerse la primera ecografía, no dice: “vengo a ver cómo está el embrión o este montón de células” sino que dice: “vengo a ver cómo está mi hijo”. Podríamos preguntarnos. ¿Qué solidez puede tener entonces la defensa de una vida humana si una ley puede definir en qué momento puede ser eliminada o no? Para ellas los hijos son el mayor o el único tesoro, y no son algo más entre muchas posibilidades que el mundo de hoy puede ofrecer. Eso explica que tantas mujeres pobres se desvivan trabajando por todas partes para poder criar a sus hijos. Para la sensibilidad de ellas es particularmente trágico abortar, y generalmente lo viven como una profunda humillación, como una negación de sus convicciones más íntimas.
El centro con todo su poder se impone, domina y hace oídos sordos a las voces de la periferia. El modo propio del Evangelio, como nos recuerda permanentemente el Papa Francisco, es mirar el centro desde la periferia. Si se siguiera este camino captaríamos la sabiduría de los barrios populares y de las provincias del interior.

 

IMG_5623

El párroco de Virgen de Caacupé en la villa 21-24, Barracas, Toto de Vedia.

Si pretendemos definir o valorar a la persona humana por el desarrollo que tiene, entonces entramos en esa lógica que sostiene que hay seres humanos de primera o de segunda. Muchas veces miramos a los países poderosos y “desarrollados” de nuestro mundo. En muchos de ellos está legalizado el aborto. Y en muchos casos se descarta así a los niños que van a nacer con Síndrome de Down. La lógica de los poderosos, de los fuertes, que deciden sobre los que menos posibilidades tienen, es la lógica dominante en nuestro mundo de hoy. Y esto también, de alguna manera, se traslada al tema de la niña o niño por nacer.

 

IMG_2625

P. Gastón “Tonga” Colombres, parroquia Nuestra Señora del Carmen de la villa 15, Ciudad Oculta.

Sabemos que el aborto existe, y no negamos esa realidad. Creemos que la “interrupción” del embarazo no es camino de solución a los profundos problemas que sufren muchas mujeres. Entendemos los argumentos que abordan el tema del aborto como un tema de salud, pero estos argumentos conciben a la salud desde un enfoque aislado, como si lo seres humanos no fuéramos relación, vínculos, espíritu. Comprendemos que está en juego la salud, pero también comprendemos que no se puede alcanzar la salud descartando a otro ser humano. Por eso, para las mujeres de nuestros barrios, el aborto es vivido como un drama existencial, personal y comunitario.
A las mamás que sufren situaciones dramáticas hay que acompañarlas y poder ayudarlas con su embarazo, como hacen muchas vecinas que ayudan en situaciones difíciles, cuando no hay nadie más que ellas; o como esas comunidades que se organizan en nuestros barrios y por ejemplo salen a las ranchadas a acompañar a los que están en la calle y se encuentran con chicas que están solas y embarazadas, les hacen un lugar y las siguen acompañando, cuidando de las dos vidas. Y aquí se sigue una corazonada muy profunda: No es humano favorecer a un débil en contra de otro más débil aún.

 

IMG_2623

P. Guillermo “Willy “Torre, parroquia Cristo Obrero, villa 31.

Es obvio, la propuesta de una vida digna no acaba con el nacimiento de la niña o el niño. Estos necesitan calor de familia-comunidad, necesitan nutrirse bien, necesitan jardín y escuela, necesitan acceder a la atención médica adecuada, necesitan que los clubes sean espacios sanos y dichosos donde desplegar sus potencialidades, etc. Y si en nuestra patria la mayoría de los pobres son niños y adolescentes, ellos deben ser los privilegiados.
Que la Virgen de Luján, nos enseñe a cuidar a los más frágiles de nuestro pueblo.
13 de marzo de 2020. Equipo de Curas de Villas y Barrios Populares de Capital y Provincia.
-P. José María Di Paola, P. Eduardo Drabble, P. Andrés Benítez. Villa La Carcova, 13 de Julio y Villa Curita. Diócesis de San Martín.

-P. Guillermo Torre, P. Agustín López Solari. Villa 31. Arquidiócesis de Buenos Aires.

-P. Juan Isasmendi, P. Patricio Etchepareborda, P. Lucas Walton. Villa 1-11-14. Arquidiócesis de Buenos Aires.

-P. Lorenzo de Vedia, P. Facundo Ribeiro. P. Ramiro Terrones, P. Carlos Olivero. Villa 21-24 y Zavaleta. Arquidiócesis de Buenos Aires.

-P. Nibaldo Leal. Villa Hidalgo. Diócesis de San Martín.

-P. Hernán Cruz Martín, P. Gustavo Rofi: Barrio Don Orione – Claypole. Obra Don Orione. Diócesis Lomas de Zamora.

-P. BasilicioBritez. Villa Palito. Diócesis de San Justo.

-P. Nicolás Angellotti. Puerta de Hierro, San Petesburgo y 17 de Marzo. Diócesis de San Justo.

-P. Domingo Rehin. Villa Lanzone. Diócesis de San Martín.

-P. Gastón Colombres, P. Marco Espínola. Villa 15. Arquidiócesis de Buenos Aires.

-P. Damian Reynoso. Monoblocks Villa Soldati.Arquidiócesis de Buenos Aires.

-P. Sebastián Sury. Párroco de Santa Rosa de Lima. Arquidiócesis de Buenos Aires.

-P. Martín Carroza, P. Oscar Gallegos Álvarez. Villa Cildañez. Arquidiócesis de Buenos Aires.

-P. Adrián Bennardis, P. Ariel Corrado. Villa 3 y del Barrio Ramón Carrillo. Arquidiócesis de Buenos Aires.

-P. Joaquín Giangreco. Villa Trujuy. Diócesis Merlo-Moreno.

-P. Juan Manuel Ortiz de Rozas. San Fernando. Diócesis de San Isidro.

-Carlos Morena, Mario Romanín, Fernando Montes, Juan Carlos Romanín, Salesianos, Don Bosco.

-Cecilia Lee, misionera franciscana. Bea GmiItrowicz, misionera franciscana, Villa Itatí. Diócesis de Quilmes.

-P. Juan Ignacio Pandolfini. Villa la Cava. Diócesis de San Isidro.

-P. Pedro Baya Casal. Villa Rodrigo Bueno. Arquidiócesis de Buenos Aires.

-P. Andrés Tocalini. Villa los Piletones. Arquidiócesis de Buenos Aires.

-P. Franco Punturo, Villa 20. Arquidiócesis de Buenos Aires.

-P. Omar Mazza. Villa Inta. Arquidiócesis de Buenos Aires.

-P. Gustavo Carrara, obispo auxiliar de Buenos Aires, vicario para la Pastoral en Villas de CABA.

 

 

Curas Villeros por la Vida

Primer documento del año del Equipo de la pastoral en las villas de Capital y Provincia: un firme comunicado en contra del proyecto de ley de legalización del aborto, dado a conocer el 13 de marzo en la parroquia Nuestra Señora de los Milagros de Caacupé de la villa 21-24.

 

IMG_2595

En la puerta de Caacupé Barracas, una vecina se acerca a saludar al padre Tonga, que llegó en bicicleta desde Ciudad Oculta. El Padre Willy conversa con Virginia Bonard.

En el día del séptimo aniversario del pontificado del Papa Francisco, y en medio del bullicio proveniente de la lindera escuela parroquial de Caacupé Barracas -villa 21-24-, representantes del equipo de la Pastoral Villera dieron a conocer un comunicado reafirmando su vocación de estar al lado de los que sufren. El documento renueva el compromiso de los Curas Villeros en favor de la vida y en contra de la Cultura del Descarte y del aborto.

La rueda de prensa se realizó en la parroquia Virgen de Caacupé en la villa 21-24, en Barracas, cuyo párroco es el P. Toto de Vedia.

Vecinos de la villa 21-24 saludaron en  las calles al P. Pepe di Paola, que fue parte del nacimiento de los Hogares de Cristo en esta comunidad una semana santa de 2008 cuando era párroco de Caacupé Barracas. Fue aquí también donde Pepe gestó el modelo educativo de las escuelas de las parroquias villeras, escuelas públicas de gestión privada y cuota cero, que permiten la educación de los miles de chicas y chicos de las villas, modelo que fue replicado en las villas 1-11-14, Ramón Carillo y villa 15.

 

Vecinas y vecinos del barrio se acercaron al templo para saludar cariñosamente a los sacerdotes que en algún momento de su vida misionera prestaron servicio en esta parroquia: el P. Tonga Colombres y el P. Juan Isasmendi.

 

 

En medio de versiones que aseguran que el Presidente Alberto Fernández estaría reconsiderando su iniciativa de enviar el proyecto de ley al congreso, los sacerdotes de la pastoral villera profundizaron el documento emitido en 2018 “Con los pobres abrazamos la vida” -cuando fue tratada, debatida y no aprobada la ley del aborto- en defensa de la vida de los más débiles como garantía de la defensa de los Derechos Humanos de todos.

IMG_5623

El párroco, Padre Toto de Vedia se refirió -al inicio de la rueda de prensa- a la pandemia global del Coronavirus y puso a disposición de la población toda la ayuda y contención que la Iglesia de Buenos Aires pueda aportar en los barrios.

En el documento, los Curas Villeros realizan una defensa de la vida mucho más antropológica que teológica, es decir, encarnada en la realidad que se vive en los barrios: dan a conocer que en la villa el aborto no es una prioridad y que cuando se niega el derecho más elemental –el derecho a vivir– todos los derechos humanos quedan colgados de un hilo.  Leer aquí el documento completo: “Cuidando la vida construimos nuestros barrios. Algunas consideraciones acerca del drama del aborto”.  

Lectura completa:

 

 

Libro de pases

En las firmas del documento se aprecian los cambios de parroquias de los miembros del equipo de la pastoral villera: El P. Marco Espíndola pasó de la villa 31 a la villa 15, y el P. Damián Reynoso pasó de la villa 15 a párroco de San Francisco de Asís de Villa Soldati.  Se inroporó a la villa 31 al P. Agustín López Solari. Se incorporó a la villa 1-11-14 el P. Patricio Etchepareborda, y el P. Nacho Bagatini pasó de Madre del Pueblo en la 1-11-14 a vicario del Santuario de San Cayetano de Liniers. El P. Adrián Bennardis asume mañana 15 de marzo como párroco de esta parroquia de la Inmaculada de Villa Soldati, y el P. Pedro Bayá Casal ya asumió como párroco de la Esperanza de Puerto Madero.

Mons. Carrara cerró la rueda de prensa con unas palabras el rezo del Ave María:

 

 

Día de la Mujer 2020

Respondiendo a la convocatoria de la Conferencia Episcopal Argentina bajo el lema “Sí a las mujeres, sí a la Vida”, 160 personas de la parroquia y las capillas asistimos a la Misa por el Día Internacional de la Mujer en la Basílica de Luján.

IMG_2558

Comunidad parroquial luego de la Misa por el Día de la Mujer 2020.

El domingo 8 de marzo, desde temprano, mujeres y familias de los barrios Ramón Carrillo, Fátima, Los Pinos, La Esperanza y San Francisco -de Villa Soldati- nos reunimos en la parroquia para asistir a la Misa por el Día de la Mujer en la Basílica de Luján.

IMG_5576

Lorenza y Antonia pasando lista de las 160 personas inscriptas. Detrás, la Inmaculada, Santa Nazaria Ignacia y Mama Antula.

En el viaje -3 micros llenos- todas las mujeres leìmos la última edición de la revista Comunicarnos, dedicada especialmente a las Mujeres de los Barrios Populares, en la cual hay entrevistas a las mujeres que están organizando el próximo Encuentro, que será en Luján el 5 y 6 de septiembre y que genera gran expectativa al darle voz a la gran mayoría silenciosa de las mujeres de las villas que no aparecen en los medios hegemónicos, que tienen agenda y voz propia.

88420539_2666755236888136_4381500299920015360_n

“Abrazar y cuidar la vida es camino de santidad” dice Mons. Gustavo Carrara en el editorial de la revista Comunicarnos.

Desde la Villa Marista partió la columna de la Inmaculada con la bandera y el Padre Adrián Bennardis a la cabeza, unos metros por delante de la alegre batucada de las villas de José León Suárez -encabezada por el Padre Pepe di Paola-, para ubicarnos en la plaza frente a la Basílica:

 

 

Jorge Ganz -que será ordenado diácono permanente en la Catedral el próximo 21 de marzo- portó la bandera al ingresar a la plaza, apenas iniciada la Misa:

 

 

El calor agobiante de la jornada no amedrentó a familias enteras que asistieron con sus bebés en brazos, ni a las embarazadas que quisieron estar presentes en esta significativa Misa de la que también formaron parte comunidades evangélicas que se oponen al proyecto de ley de legalización del aborto gratuito que el gobierno del presidente Alberto Fernández enviará al Congreso esta misma semana.

IMG_2514

Yuli -que será mamá en breve- asistió con su enorme panza en compañía de su esposo Persi, así que tuvimos nuestro propio #NiñoPorNacer.

Las mujeres de los barrios refrendan una vez más el documento que el equipo de Curas Villeros dio a conocer en 2018, cuando fue debatida -y no aprobada- la ley de la interrupción voluntaria del embarazo, y se declaran a favor de la vida y la defensa de los más débiles:  “A lo largo de cincuenta años este equipo de sacerdotes de las villas, que se fue ramificando en otros lugares como la provincia de Buenos Aires, ha sido testigo de muchas propuestas de muerte. Han muerto catequistas, religiosos y sacerdotes por la Dictadura. Por el tráfico de armas y de drogas continúan las muertes de adolescentes y jóvenes. No necesitamos agregar más muertes. Nuestros barrios necesitan propuestas de vida digna. Y una sociedad que proteja al más débil”. (Documento completo en este link).

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Días después de la Misa por la Mujer en la Basílica, el equipo de sacerdotes para la pastoral en las villas renovó el compromiso en la defensa de las mujeres de los barrios populares y en contra de la cultura del descarte con un documento titulado: “Cuidando la vida construimos nuestros barrios. Algunas consideraciones acerca del drama del aborto”, que puede leerse en este link.

Las mujeres de la Inmaculada estuvimos acompañadas por varones de la comunidad que también cuidan la vida, y juntos dijimos “presente” en una nueva Misa por la Vida.

 

 

El dulce recuerdo de tu voz

Última misa del Padre Pedro como párroco de la Inmaculada, y fiesta de agradecimiento de toda la comunidad vecinal.

 

IMG_2006 (3)

El domingo 1º de marzo, mientras el presidente Alberto Fernández inauguraba la Asamblea Legislativa 2020, el Padre Pedro inauguraba un tiempo nuevo en su última Misa como párroco de la Inmaculada (la Misa de asunción de Pedro en la parroquia Nuestra Señora de la Esperanza de Puerto Madero es el sábado 7 de marzo a las 19 horas).

Pedro se dió el gusto de tocar la campana convocando a Misa por última vez:

La Iglesia se llenó de vecinas, vecinos, famililares y amigos de Pedro y de esta parroquia, que cada uno en lo suyo colaboraron con el crecimiento edilicio y humano de esta comunidad:

María Podestá -presidenta de la Orden de Malta Argentina (que colaboró con el proyecto educativo IPVI) , Elvira González Fraga (presidenta de la Fundación Ernesto Sábato, presentes en la ayuda social de esta parroquia), el padre del Padre Pedro Coco Bayá Casal, el Arq. Gustavo Cañaveral (que fue interventor del barrio Ramón Carrillo), Anahí Maldonado (en representación de la Corporación Buenos Aires Sur), el Rector del Colegio parroquial Matías Brunori (que fue el maestro de ceremonias de esta fiesta), las hermanas coreanas de la Caridad de Jesús Hanna, Amadeus y Nonna, también Sofía Vasallo (de la Universidad Nacional de las Artes), y los arquitectos Javier Alemán y Pedro Llamedo (que proyectaron gran parte de las obras del colegio, la ampliación del Hogar de Cristo y la casita amigable Mons. Oscar Romero), Adan Levy  de Ingeniería Sin Fronteras, que vino con Estela Camarotta y María Hernández (que aportaron los voluntarios para construírlos), y el Padre Gastón “Tonga” Colombres. También estuvo de visita el Padre Ariel Corrado, que será el nuevo vicario parroquial cuando el Padre Adrián Bennardis asuma como nuevo párroco de la Inmaculada, el próximo domingo 15 de marzo. 

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

En el coro, acompañando a José, tocó la guitarra y cantó la hermana Alejandra Malet -congregación de Cristo Resucitado-, ya de regreso en Buenos Aires luego de 2 años misionando en el Brasil.

Inicio de la Misa:

El monaguillo fue el sobrino de Pedro, Jorgito. Palabras de Pedro:

El padre del Padre Pedro comulga emocionado:

A esta altura del mediodía el termómetro ya marcaba 34 grados de calor. Así que al concluir la Misa los sacerdotes se dirigieron hacia la cancha del CAVI, donde las misioneras y misioneros de Entretiempo habían preparado las mesas, mediasombras y los choris, y todos los seguimos para compartir el almuerzo.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Mientras “las mujeres orquesta” empezaron a servir bebidas frescas y todos los alimentos que los presentes trajeron para compartir a la canasta, cada una de las instituciones de la parroquia -que conforman las Tres C de la pastoral villera, capilla-colegio y club- agarraron el micrófono para agradecerle a Pedro y darle regalitos. El Padre Tonga -actual párroco de Virgen del Carmen de Ciudad Oculta, Villa 15- acompañó en cada presentación por haber formado parte del equipo junto a Pedro durante los primeros años de esta parroquia: Capilla Virgen de Luján del Barrio Fátima, capilla San Juan Bautista del barrio La Esperanza, ermita de San Cayetano barrio Lacarra, Hogares de Cristo San Juan Pablo II y San Expedito, capilla San Francisco del barrio San Francisco, Exploradores, profes del Club Atlético Virgen Inmaculada -CAVI-.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

 

Profes y personal del colegio le regalaron a Pedro una guitarra. Y Joel Collanque Mamani, un gran artista plástico que es profe de arte y miembro del equipo fundador de la escuela, le regaló un cuadrito con un grabado de su autoría, llamado “Unidad”. 

IMG_2091

La obra cuenta con diferentes elementos significativos, por los cuales hay que luchar más que nunca en los tiempos que corren, dice Joel: “Hay un sol, cerros, una paloma, personas, un corazón, caminos. La realicé pensando que a través de la unidad y el acuerdo entre dos o más personas se puede alcanzar la libertad, la paz y el amor”.

Las mujeres de la parroquia se hicieron presentes. Primero Lala quiso cantar “Juntos como hermanos”. Todos la seguimos:

 

Gladys Marín, en representación de las Mujeres de la parroquia, verdaderas “mujeres orquesta” que organizaron la fiesta y son el gran tesoro del barrio, le regalaron pantalón y camisa, y lágrimas de agradecimiento:

 

Los varones de Entretiempo, goleadores del Equipo de Jesús, lo despidieron con toda la alegría y testosterona a pleno:

También hubo un verso para la ocasión, tradición de la familia de Pedro. Lo escribió y recitó la hermana de Pedro, Maduque. Se puede leer en este link.

En una tarde con una temperatura de 34 grados -quizá un poco más debido a la refracción del calor sobre el alisado de cemento de la cancha del CAVI- compartimos más momentos hermosos: el Padre Pedro le dió la bienvenida al Padre Adrián, que será el nuevo párroco de la Inmaculada.

Para cerrar la fiesta, el taller de percusión del Hogar de Cristo se lució con murga, mientras contemplamos el avance de las obras del nuevo salón de usos múltiples del colegio parroquial, bendecido en las fiestas patronales por el Arzobispo de Buenos Aires Cardenal Mario A. Poli. 

 

“¿Amor? Amor es bailar al rayo del sol en la despedida de Pedro” dijo una de las chicas que bailaba junto a un grupo de valientes, saltando como si estuvieran bailando sobre brasas calientes. Algunas lo quieren tanto a Pedro que ya lo están extrañando, y bailando y cantando lagrimearon mientras coreaban con Gilda la cumbia Tú. ¡Tú nos das amor! 

 

Galería de fotos en este link

Once años de la comunidad de Virgen Inmaculada caminando junto al Padre Pedro:

 

Cuaresma 2020

Mensaje del Papa Francisco para la Cuaresma 2020 que se inicia el miércoles 26 de febrero, miércoles de ceniza.

Cenizas Francisco

El Papa Francisco recibiendo la imposición de las Cenizas en el inicio de la Cuaresma 2019.

«En nombre de Cristo os pedimos que os reconciliéis con Dios» (2 Co 5,20)

 

Queridos hermanos y hermanas:

El Señor nos vuelve a conceder este año un tiempo propicio para prepararnos a celebrar con el corazón renovado el gran Misterio de la muerte y resurrección de Jesús, fundamento de la vida cristiana personal y comunitaria. Debemos volver continuamente a este Misterio, con la mente y con el corazón. De hecho, este Misterio no deja de crecer en nosotros en la medida en que nos dejamos involucrar por su dinamismo espiritual y lo abrazamos, respondiendo de modo libre y generoso.

1. El Misterio pascual, fundamento de la conversión

La alegría del cristiano brota de la escucha y de la aceptación de la Buena Noticia de la muerte y resurrección de Jesús: el kerygma. En este se resume el Misterio de un amor «tan real, tan verdadero, tan concreto, que nos ofrece una relación llena de diálogo sincero y fecundo» (Exhort. ap. Christus vivit, 117). Quien cree en este anuncio rechaza la mentira de pensar que somos nosotros quienes damos origen a nuestra vida, mientras que en realidad nace del amor de Dios Padre, de su voluntad de dar la vida en abundancia (cf. Jn 10,10). En cambio, si preferimos escuchar la voz persuasiva del «padre de la mentira» (cf. Jn 8,45) corremos el riesgo de hundirnos en el abismo del sinsentido, experimentando el infierno ya aquí en la tierra, como lamentablemente nos testimonian muchos hechos dramáticos de la experiencia humana personal y colectiva.

Por eso, en esta Cuaresma 2020 quisiera dirigir a todos y cada uno de los cristianos lo que ya escribí a los jóvenes en la Exhortación apostólica Christus vivit: «Mira los brazos abiertos de Cristo crucificado, déjate salvar una y otra vez. Y cuando te acerques a confesar tus pecados, cree firmemente en su misericordia que te libera de la culpa. Contempla su sangre derramada con tanto cariño y déjate purificar por ella. Así podrás renacer, una y otra vez» (n. 123). La Pascua de Jesús no es un acontecimiento del pasado: por el poder del Espíritu Santo es siempre actual y nos permite mirar y tocar con fe la carne de Cristo en tantas personas que sufren.

2. Urgencia de conversión

Es saludable contemplar más a fondo el Misterio pascual, por el que hemos recibido la misericordia de Dios. La experiencia de la misericordia, efectivamente, es posible sólo en un «cara a cara» con el Señor crucificado y resucitado «que me amó y se entregó por mí» (Ga 2,20). Un diálogo de corazón a corazón, de amigo a amigo. Por eso la oración es tan importante en el tiempo cuaresmal. Más que un deber, nos muestra la necesidad de corresponder al amor de Dios, que siempre nos precede y nos sostiene. De hecho, el cristiano reza con la conciencia de ser amado sin merecerlo. La oración puede asumir formas distintas, pero lo que verdaderamente cuenta a los ojos de Dios es que penetre dentro de nosotros, hasta llegar a tocar la dureza de nuestro corazón, para convertirlo cada vez más al Señor y a su voluntad.

Así pues, en este tiempo favorable, dejémonos guiar como Israel en el desierto (cf. Os 2,16), a fin de poder escuchar finalmente la voz de nuestro Esposo, para que resuene en nosotros con mayor profundidad y disponibilidad. Cuanto más nos dejemos fascinar por su Palabra, más lograremos experimentar su misericordia gratuita hacia nosotros. No dejemos pasar en vano este tiempo de gracia, con la ilusión presuntuosa de que somos nosotros los que decidimos el tiempo y el modo de nuestra conversión a Él.

3. La apasionada voluntad de Dios de dialogar con sus hijos

El hecho de que el Señor nos ofrezca una vez más un tiempo favorable para nuestra conversión nunca debemos darlo por supuesto. Esta nueva oportunidad debería suscitar en nosotros un sentido de reconocimiento y sacudir nuestra modorra. A pesar de la presencia —a veces dramática— del mal en nuestra vida, al igual que en la vida de la Iglesia y del mundo, este espacio que se nos ofrece para un cambio de rumbo manifiesta la voluntad tenaz de Dios de no interrumpir el diálogo de salvación con nosotros. En Jesús crucificado, a quien «Dios hizo pecado en favor nuestro» (2 Co 5,21), ha llegado esta voluntad hasta el punto de hacer recaer sobre su Hijo todos nuestros pecados, hasta “poner a Dios contra Dios”, como dijo el papa Benedicto XVI (cf. Enc. Deus caritas est, 12). En efecto, Dios ama también a sus enemigos (cf. Mt 5,43-48).

El diálogo que Dios quiere entablar con todo hombre, mediante el Misterio pascual de su Hijo, no es como el que se atribuye a los atenienses, los cuales «no se ocupaban en otra cosa que en decir o en oír la última novedad» (Hch 17,21). Este tipo de charlatanería, dictado por una curiosidad vacía y superficial, caracteriza la mundanidad de todos los tiempos, y en nuestros días puede insinuarse también en un uso engañoso de los medios de comunicación.

4. Una riqueza para compartir, no para acumular sólo para sí mismo

Poner el Misterio pascual en el centro de la vida significa sentir compasión por las llagas de Cristo crucificado presentes en las numerosas víctimas inocentes de las guerras, de los abusos contra la vida tanto del no nacido como del anciano, de las múltiples formas de violencia, de los desastres medioambientales, de la distribución injusta de los bienes de la tierra, de la trata de personas en todas sus formas y de la sed desenfrenada de ganancias, que es una forma de idolatría.

Hoy sigue siendo importante recordar a los hombres y mujeres de buena voluntad que deben compartir sus bienes con los más necesitados mediante la limosna, como forma de participación personal en la construcción de un mundo más justo. Compartir con caridad hace al hombre más humano, mientras que acumular conlleva el riesgo de que se embrutezca, ya que se cierra en su propio egoísmo. Podemos y debemos ir incluso más allá, considerando las dimensiones estructurales de la economía. Por este motivo, en la Cuaresma de 2020, del 26 al 28 de marzo, he convocado en Asís a los jóvenes economistas, empresarios y change-makers, con el objetivo de contribuir a diseñar una economía más justa e inclusiva que la actual. Como ha repetido muchas veces el magisterio de la Iglesia, la política es una forma eminente de caridad (cf. Pío XI, Discurso a la FUCI, 18 diciembre 1927). También lo será el ocuparse de la economía con este mismo espíritu evangélico, que es el espíritu de las Bienaventuranzas.

Invoco la intercesión de la Bienaventurada Virgen María sobre la próxima Cuaresma, para que escuchemos el llamado a dejarnos reconciliar con Dios, fijemos la mirada del corazón en el Misterio pascual y nos convirtamos a un diálogo abierto y sincero con el Señor. De este modo podremos ser lo que Cristo dice de sus discípulos: sal de la tierra y luz del mundo (cf. Mt 5,13-14).

Roma, junto a San Juan de Letrán, 7 de octubre de 2019
Memoria de Nuestra Señora, la Virgen del Rosario

Familia Ceniza